El día que la quiteña Lourdes Sánchez llevó a su padre recién reagrupado al hospital por una dolencia cardiaca comprobó los efectos de las medidas aprobadas por el gobierno español para restringir el acceso a la sanidad gratuita.
El progenitor de la inmigrante tiene permiso de residencia pero la normativa le impide contar con una tarjeta sanitaria que facilitaría su atención de manera gratuita.